La procesión se celebra cada año, para agradecer la protección divina recibida por el pueblo salteño durante el sismo que sacudió la ciudad en 1692.

Foto: Cortesía de Lisardo Maggiopinto.
Redacción (16/09/2026 12:53, Gaudium Press) Alrededor de 680 mil fieles acompañaron el martes 15 de septiembre el recorrido de las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro en la ciudad de Salta, Argentina, en la procesión que se realiza anualmente en honor a ellos, a cuya intercesión se atribuye la protección recibida por el pueblo salteño durante el sismo que sacudió la ciudad en 1692.
La jornada comenzó con la salida de la Cruz Primitiva, seguida por la Virgen de las Lágrimas, la Virgen del Milagro y el Señor del Milagro desde la Catedral Basílica. El repique de campanas, los aplausos de los fieles y la tradicional sirena acompañaron algunos de los momentos más emotivos del inicio de la procesión.
Uno de los puntos centrales se vivió en el Monumento 20 de Febrero, donde miles de personas participaron de la renovación del histórico Pacto de Fidelidad con los Santos Patronos. Allí, el pueblo salteño volvió a expresar el compromiso de fe que sus antepasados asumieron generaciones atrás y que continúa renovándose cada septiembre.
La Misa estuvo presidida por el Nuncio Apostólico en Argentina, Mons. Michael Banach, quien transmitió a los presentes un mensaje del Papa León XIV.
Entre los concelebrantes se encontraban el Arzobispo de Salta, Mons. Mario Antonio Cargnello; el Obispo Castrense, Mons. Santiago Olivera; el Obispo de la Prelatura de Cafayate, Mons. Darío Quintana OAR; Mons. José Antonio Díaz, Obispo de Concepción, entre otros obispos y sacerdotes del clero local.
La celebración contó con la presencia de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel; y del gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, entre otras autoridades.
Al recordar el camino al Calvario, Mons. Banach destacó que Jesús no buscó evitar el sufrimiento sino que “avanzó con firmeza hacia ese destino”, donde no solo atravesó sufrimiento físico sino también abandono, señalando que lo hizo “para salvar nuestra alma”.
“Mientras tengan luz, crean en la luz y serán hijos de la luz”, instó, llamando a las familias a transmitir la fe y a hacer de su proclamación “la máxima prioridad de nuestras vidas”.
Con información de Aciprensa y El Tribuno





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