En un mensaje enviado a un encuentro mariano en Italia, el Pontífice destacó la escucha y la acogida como pilares para el diálogo y la paz.
Papa ante la Virgen del Buen Consejo de Genazzano – Foto: Vatican Media
Redacción (31/10/2026 11:30, Gaudium Press) El Papa León XIV envió un mensaje a los participantes de un encuentro mariano titulado “María: camino de diálogo y paz para el Mediterráneo”. La iniciativa, llevada a cabo en Perugia y Asís, fue promovida por la Pontificia Academia Mariana Internacional y la Orden de los Frailes Menores, en colaboración con el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso y el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.
María como modelo de escucha, acogida y fraternidad
A través de este mensaje, firmado por el Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, el Santo Padre afirmó que, al mirar a Nuestra Señora —“mujer de fe y obediencia a Dios”—, podemos redescubrir en ella “un modelo de escucha y acogida, pilares de todo diálogo auténtico y fundamento para un camino compartido de paz, basado en la fraternidad”.
El Centro Mediterráneo Oikos y la Red de Teólogos del Mediterráneo figuran entre los promotores del evento, que contó con el apoyo de Federformazione. En el encuentro participaron doce santuarios marianos de diversas partes del mundo, entre ellos Notre-Dame de Santa Cruz en Orán (Argelia), Notre-Dame de la Garde en Marsella (Francia), la Basílica de la Anunciación en Nazaret y Nuestra Señora del Líbano en Harissa (Líbano). Punto de referencia para la paz y la unión entre culturas y religiones
Los organizadores de este encuentro consideran que “María de Nazaret puede ser un punto de referencia para que diferentes culturas y religiones mediten, contemplen y trabajen juntas por la paz, partiendo del contexto paradigmático del Mediterráneo”. Destacan que “existe una necesidad urgente de poner fin a las guerras, sanar heridas, reconciliar y promover el diálogo, la paz y el cuidado”.
En su opinión, Nuestra Señora puede ayudar en este proceso, para que las diversas identidades culturales y religiosas encuentren elementos útiles para el crecimiento personal y comunitario, en un espíritu de no rivalidad y no violencia, promoviendo la colaboración y la participación, y dando voz a las mujeres que son tejedoras de paz, diálogo y acogida”, concluyeron. (EPC)





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