jueves, 09 de julio de 2020
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Sacerdote de Washington, EEUU, lleva confesiones al estacionamiento para eliminar riesgo de contagio

Washington (Jueves, 19-03-2020, Gaudium Press) En la parroquia de San Eduardo Confesor en Bowie, Estados Unidos, los fieles no tienen excusa para no acercarse al sacramento de la Penitencia. Ni siquiera las severas restricciones para la prevención del contagio del coronavirus. El P. Scott Holmer, párroco local, ideó la forma de llevar las confesiones a los vehículos de los fieles, de forma que no exista ningún riesgo de contagio.

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El P. Holmer se propuso llevar a Cristo a los fieles en medio de las circunstancias peculiares de la epidemia de coronavirus. Foto: Catholic Standard.

Tal como lo registró Catholic News Service, el P. Holmer ideó una estación de confesiones en el estacionamiento del templo y, con la asistencia de los seminaristas locales, coordina el acceso de los fieles en sus vehículos para poderlos confesar desde una silla a una distancia segura. En caso de que los fieles deseen una confesión anónima, el sacerdote es advertido por los seminaristas y cubre sus ojos para no reconocer ni el vehículo ni el penitente.

“Aquí es donde los sacerdotes tenemos que ser creativos acerca de cómo llevar a Cristo a la gente cuando no podemos hacer eso en los edificios de nuestra Iglesia”, explicó el párroco a Catholic Standard. “Necesitamos llevar a Cristo a la gente ahora, para llevarlo a los demás de una manera segura que no aumente la infección”. La idea de no emplear un confesionario surgió de la intención de no tener ninguna superficie de contacto común para todos los fieles que pudiera ser un medio de contagio.

La estación de confesiones está debidamente señalizada con conos naranja y los fieles sólo abandonan el vehículo cuando hay más de una persona en el auto y esperan su turno a una distancia segura. El sacerdote eligió horarios de Eucaristías regulares en los que los fieles ya están acostumbrados a visitar el templo. La única limitante, por lo pronto, es la necesidad de cancelar las confesiones en caso de lluvia. “Estamos en un momento en que estamos dispersos, pero también habrá un momento en que nos reuniremos de nuevo”, expresó el P. Holmer. “Mantengan la esperanza en ese momento cuando volveremos”.

Con información de Catholic Sun.

 

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