martes, 07 de julio de 2020
Gaudium news > Aun a puerta cerrada, Obispo de Padua celebró Eucaristía en la Capilla Scrovegni, como ha sido tradición durante 700 años

Aun a puerta cerrada, Obispo de Padua celebró Eucaristía en la Capilla Scrovegni, como ha sido tradición durante 700 años

Roma (Miércoles, 25-03-2020, Gaudium Press) Desde el siglo XIV, el Obispo de Padua, Italia, ha honrado una tradición en la Solemnidad de la Anunciación: celebrar una Eucaristía en la célebre Capilla Scrovegni, adornada con los bellos frescos de La Capilla conserva los famosos frescos de Giotto di Bondone sobre el papel de la Santísima Virgen en el plan de salvación. Mons. Claudio Cipolla, Obispo de Padua en la actualidad, decidió llevar a cabo la tradicional Eucaristía a pesar de estar limitado por las estrictas reglas para la prevención del contagio de COVID-19.

EUCARISTÍA DIOCESIS DE PADUA GAUDIUM PRESS.png
Mons. Claudio Cipolla en la Capilla Scrovegni de Padua. Foto: Chiesa di Padova.

“La Anunciación es el signo de la caridad de Dios, de su amor. Esta actitud del Señor es llevada a María para acoger el amor de Dios y los cristianos aún aceptan este compromiso de Dios de amar a toda la humanidad continuamente”, expuso en su homilía Mons Cipolla, según reportó el periódico diocesano La Difesa del Popolo. “Estamos invitados a traducir el amor de Dios en gestos de amor, de caridad”.

El prelado exhortó a los fieles a imitar la actitud de la Santísima Virgen, dispuesta a amar según el corazón de Dios. “Celebrar la fiesta de la Anunciación en este contexto significa para mí invitar a todos a tener tanta fuerza y valor para combatir cualquier mal, incluso el del coronavirus”, animó el Arzobispo, “haciendo todo lo posible, como hombres y mujeres, poniéndonos a disposición entre sí, activando creativamente todos los gestos, atenciones, palabras que pueden transmitir ese amor que recibimos en la oración del Señor”.

“Me gustaría alentar, también con este testimonio de la fiesta de la Anunciación, a aquellos que están en dificultades, a las familias que tienen algunas personas enfermas, a aquellos que están hospitalizados, a aquellos que no pueden ser hospitalizados aunque dan positivo a las pruebas”, concluyó el Mons. Cipolla. “Me gustaría decirles a todos que miren a su alrededor, habrá alguien entre nosotros cristianos disponibles a darles una señal de este amor, estar a su lado, estar cerca. También me gustaría invitar a todos los cristianos, en virtud de este amor que recibimos de Señor, a saber cómo ser generosos, en la prudencia necesaria, para ponernos a disposición de los que están en dificultades. Que María nos ayude a acoger, como Ella lo hizo, el amor del Señor y a traducirlo en historias y experiencias concretas de nuestra humanidad”.

Con información de La Difesa del Popolo.

 

Deje su Comentario

Noticias Relacionadas