jueves, 09 de julio de 2020
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En un maravilloso patio, con tapabocas y a tres metros de distancia, el P. Massari atiende en confesión

Caselle Landi – Lombardía – Italia (Domingo, 05-04-2020, Gaudium Press) El caso italiano en materia de reglamentación de asistencia a las Iglesias es único en el mundo, y no pocos fieles lo están criticando.

Las normas allí permiten que las personas entren a orar a las iglesias solo si estas se encuentran en un lugar de paso para adquirir bienes de primera necesidad. No obstante, en la pequeña localidad de Caselle Landi, en Lombardía, no hay inconveniente, pues como declara el P. Edmondo Massari, de 45 años, “nuestra parroquia se encuentra en la plaza principal donde a dos pasos hay una pequeña tienda de comestibles, la carnicería, el estaco y la farmacia”.

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Pero no es sólo para orar. Desde el inicio de la epidemia que tanto ha golpeado el norte de Italia, el P. Massari y su parroquia se han convertido en fuente de fortaleza, de consuelo, de escucha. Ahora está atendiendo confesiones de 9 a 12 de la mañana, tomando todas las precauciones sanitarias: En la parroquia “tengo un patio maravilloso y grandísimo y puedo garantizar la distancia de seguridad. Además estamos siempre al aire libre. El aspecto importante es el de garantizar el secreto de confesión”, dice el párroco, quien siempre usa tapabocas y coloca su silla a tres metros de distancia de la del penitente.

El sacerdote -que desde el 2013 está en Caselle Landi-destaca la necesidad de que las personas sean escuchadas.

“En este momento, tal vez más que en otras circunstancias, los sacerdotes deben ejercer el ministerio de la escucha. Además de la confesión, que es un sacramento importante, se debe permitir a la comunidad desahogarse, contar sus temores y que les está sucediendo ahora mismo en su vida. La posibilidad de llamar a un sacerdote por teléfono también es importante para mí. La gente está asustada y nos pide una mano. Estoy aquí y todos tienen mi número de teléfono celular. Creo que especialmente el domingo escuchar y ver al párroco es muy importante”, expresa el padre.

Pero tal vez lo que más agradecen por estos días los fieles de Caselle Landi es la posibilidad de confesarse. Y los pedidos han aumentado con la cercanía de la Pascua.

Con información de Il Giorno

 

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