Brasilia (Martes, 10-04-2012, Gaudium Press) Mañana, 11 de abril, los ministros que componen el Superior Tribunal Federal (STF) votarán la aprobación de la ADPF 54, que prevé la despenalización del aborto para casos de fetos diagnosticados con anencefalia. Por cauda de eso la Iglesia Católica programó manifestaciones con la intención de sensibilizar a los magistrados a votar contra esta legislación. En este sentido, algunos obispos del país vinieron a medios de comunicación a expresar sus opiniones respecto al asunto.
Entrevistado por el diario «O São Paulo», de la Arquidiócesis de San Pablo, el presidente de la Comisión Episcopal Pastoral para la Vida y Familia de la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil (CNBB), y obispo de Camaçari, en Bahía, Mons. João Carlos Petrini, afirmó inicialmente que entiende el drama pasado por la madre, la familia de un bebé anencéfalo, pero que no considera justo no considerar el derecho del niño nacer.
Para el prelado, aquellos que persuaden a las madres a abortar sus bebés anencéfalos usando la explicación de que así ellas se librarán del «hijo problema» no utilizan correctamente la razón, pues, según él, no consideran el drama «que acompañará a la mujer por la incapacidad de acoger a su bebé y por la decisión de expulsarlo de su vientre».
Conforme Mons. Petrini, esa posición considera apenas el derecho de la madre y no el «derecho del hijo a nacer».
Más específicamente respecto a la votación de mañana y sobre la posible despenalización del aborto de anencéfalos, Mons. Petrini consideró que esta decisión puede abrir precedentes peligrosos. «Abriendo excepción a ese principio, se abre una brecha no solo en la ley y en la práctica del aborto, sino en la consciencia de las personas: se entiende que una vida que trae problemas puede ser eliminada. Una ley o la sentencia de un Tribunal no solo reglamenta un tema problemático, sino tiene un extraordinario poder de formar la consciencia colectiva», dijo.
El miembro de la Firma Apostólica en el Vaticano y obispo de Guaranhus, en Pernambuco, Mons. Fernando Guimarães, también creyó mejor posicionarse respecto a la votación que será realizada mañana en el STF. Y en entrevista al site de noticias católicas, ACI Digital, Mons. Fernando aseveró que «someter la vida humana a un poder que no sea el poder de Dios es entregar la decisión de cualquier vida a ideologías, filosofías y totalitarismos destruidores que, como la Historia nos muestra, aniquilaron vidas diciendo que ellas no eran dignas de ser vividas».
El prelado destacó que la vida humana solo pertenece a Dios, es una dádiva de Dios, que nadie tiene el derecho de sacar. «Una vida, aunque disminuida, aunque de alguna manera impedida por situaciones físicas o enfermedades, es siempre una vida y, como tal, debe ser respetada», afirmó el obispo, resaltando el hecho de que la abrumadora mayoría de la población brasileña no es favorable la despenalización del aborto.
Concluyendo su explanación, el obispo de Guaranhus hizo un apelo a todos los ciudadanos brasileños, y en especial a los católicos, para que manifiesten su opinión contraria al aborto de cualquier tipo y la hagan «llegar junto a los políticos que elegimos, para que se defienda el pensamiento y la sensibilidad de la mayoría del pueblo brasileño».
Con informaciones del Diario «O São Paulo» y de la ACI Digital.
Deje su Comentario