Los tribunales de Quebec han dictaminado que las acusaciones contra el cardenal Ouellet por agresiones sexuales a una agente pastoral diocesana constituyeron difamación.

A la izquierda el Cardenal Ouellet
Redacción (01/09/2026 09:25, Gaudium Press) El cardenal canadiense Marc Ouellet ha obtenido una sentencia plenamente favorable en el proceso por difamación que inició contra Paméla Groleau, antigua agente de pastoral de la archidiócesis de Quebec, que lo había acusado públicamente de agresión sexual. La sentencia, dictada ayer 31 de agosto por el Tribunal Superior de Quebec, declara que las acusaciones contra el cardenal eran falsas y difamatorias, y condena a Groleau a pagarle 100.000 dólares canadienses, la cantidad que Ouellet había solicitado en su demanda.
El caso ha tenido especial relieve por tratarse de un antiguo arzobispo de Quebec que, posteriormente, ejerció como prefecto en la muy importante Congregación para los Obispos —actual Dicasterio para los Obispos— entre 2010 y su jubilación en 2023, siendo así uno de los colaboradores más cercanos de la Santa Sede en ese periodo.
Origen de las acusaciones
Las denuncias contra el purpurado salieron a la luz pública en 2022, al integrarse en una acción colectiva contra la archidiócesis de Quebec presentada por 101 personas que alegaban abusos cometidos por clérigos o personal de la institución. Groleau sostenía haber sido tocada de forma inapropiada por el cardenal en varias ocasiones entre 2008 y 2010, cuando trabajaba o se formaba como agente laica de pastoral en Quebec, incluido un episodio, según su relato, en una celebración de ordenación sacerdotal.
Con anterioridad, en 2021, la propia Groleau había presentado una denuncia directamente ante el papa Francisco. El Vaticano encargó una investigación al jesuita Jacques Servais, cuyas conclusiones, hechas públicas en agosto de 2022, determinaron que no existían «elementos suficientes» para abrir un procedimiento canónico por agresión sexual contra el cardenal.
Ante su inclusión en la demanda colectiva, el Cardenal Ouellet presentó en diciembre de 2022 una contrademanda civil por difamación, negando categóricamente cualquier conducta indebida e insistiendo en que no debía ser equiparado con clérigos condenados por abusos a menores.
El juicio y el veredicto
El juicio se celebró en marzo de 2026 en Montreal. Durante el proceso declararon testigos en ambos sentidos: tres antiguas compañeras de Ouellet defendieron su reputación, describiéndolo como afectuoso y fraternal, y señalaron que gestos como abrazos o apretones de manos eran habituales en el ambiente arquidiocesano; otras dos testigos, en cambio, aportaron nuevas acusaciones de conducta inapropiada referidas a hechos ocurridos entre 1992 y 2014.
El juez Martin Castonguay concluyó, sin embargo, que el relato de Groleau había variado en distintos momentos del proceso y que la denunciante había optado, de forma que el magistrado calificó de estratégica, por atenuar la gravedad de varios de los incidentes inicialmente denunciados. En su sentencia, el juez afirmó que las alegaciones referidas a los cuatro episodios citados por Groleau eran falsas, y calificó su testimonio de “ni creíble ni fiable”. El tribunal llegó a considerar que la denunciante actuó con una temeridad equivalente a la malicia hacia el cardenal.
La resolución subraya además el daño sufrido por el purpurado, cuya reputación resultó gravemente lesionada al quedar públicamente asociado, mediante el formato de la demanda colectiva, con religiosos condenados por abusos a menores.
“No se trataba del dinero”
Desde el inicio, el cardenal Ouellet sostuvo que su demanda no perseguía un beneficio económico, sino el restablecimiento público de su honor y su reputación. Ya en 2022 anunció que, en caso de recibir una indemnización, la donaría íntegramente a organizaciones dedicadas a combatir los abusos sexuales contra los pueblos indígenas de Canadá, compromiso que ha reiterado tras conocerse la sentencia.
Con este fallo, tras cuatro años de proceso, la justicia canadiense pone fin a uno de los litigios de mayor repercusión mediática sobre presuntos abusos en el ámbito eclesial de los últimos años, una vez más, en favor de un alto jerarca de la Iglesia, como en el caso del fallecido cardenal australiano Pell.
Con información de Infocatólica.





Deje su Comentario