sábado, 28 de mayo de 2022
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Crece interés por supuesto plagio de tesis doctorales en la Gregoriana

Un académico americano, el prof. Dougherty, se ‘especializó’ en el tema. Dice que varios hoy obispos cometieron plagio en sus tesis.

Redacción (15/12/2021 08:54, Gaudium Press) El tema del plagio cada tanto vuelve al foco de los grandes titulares. Parece que sigue siendo asunto difícil la producción de conocimiento propio. Hace unos meses era un presidente europeo al que así se lo acusaba, más recientemente una speaker latinoamericana.

Hoy es una universidad pontificia romana, la que es señalada de mal manejo de acusaciones de plagio en tesis doctorales de algunos de sus estudiantes. Solo que en este caso, algunos de los señalados son obispos.

El caso de Mons. Robson

En el año 2019 el obispo escocés Mons. Stephen Robson, obispo de Dunkel, fue acusado de haber plagiado partes de su tesis doctoral, la cual había pasado la revisión de la Pontificia Universidad Gregoriana en el año 2003 y obtenido un premio. Él es doctor en Sagrada Teología y licenciado en derecho canónico.

Tras la acusación, la Gregoriana revisó y absolvió al prelado. Pero un académico americano desestimó la exoneración que hizo la universidad, profundizó más en el asunto y ahora dice que ha encontrado por lo menos cinco tesis más con plagios en esa institución.

El caso del obispo se volvió bola de nieve, y en total son 5 profesores de humanidades los que piden a la Gregoriana que se le retiren los títulos de doctorado a Mons. Robson y a otra persona, y que se excluyan sus tesis del registro.

El problema en el caso concreto del obispo escocés es más que académico, pues como se recordará, la ley canónica (cn. 378) exige para la idoneidad de sus candidatos al episcopado – además de la buena fama, edad no menor a los 35 años, ordenación como presbítero de al menos 5 años de antigüedad – que el escogido sea “doctor o al menos licenciado en sagrada Escritura, teología o derecho canónico, por un instituto de estudios superiores aprobado por la Sede Apostólica, o al menos verdaderamente experto en esas disciplinas”.

Las acusaciones contra Mons. Robson provienen de estudiosos, uno de ellos sacerdote cistercience. En declaraciones de enero de 2020, Mons. Robson dijo a CNA que no tenía la intención de plagiar y que estaría “feliz de que el gregoriano anulara mi texto si lo cree conveniente”.

Pero para ese momento la cosa ya había tomado notable bulto y la Gregoriana conformó una comisión para investigar las quejas, comisión que en marzo de 2020 dictaminó “por unanimidad que la disertación del obispo Stephen Robson no incluía material plagiado y, por lo tanto, no se requerían sanciones de ningún tipo”, afirmando también que los textos objetados habían sido bien reseñados en la bibliografía y en las notas de pie de página.

Pero tras el dictamen de la comisión de la Gregoriana, surgió la sorpresa de algunos de los académicos que habían conocido de la cuestión, como Michael Dougherthy, profesor de filosofía en la Universidad Dominica de Ohio: “Había asumido que la publicación del artículo [de Schachenmayr, sacerdote que estudió y afirmó el plagio] resolvería el asunto y que la disertación sería retirada. Y luego no pasó nada”, dijo.

Emprendió pues Dougherthy una profunda investigación personal sobre el tema, cuyas principales conclusiones publicó en el artículo “Plagio en las ciencias sagradas: tres impedimentos para la reforma institucional”. Acrecentaba el interés en el tema que la disertación de la tesis del obispo había ganado el Bellarmino Award, premio otorgado a la mejor disertación en teología defendida cada año. (San Roberto ya sabe si hubo plagio o no…)

Afirmaba pues el prof. Dougherty en su escrito, que “gran parte de la selección, presentación y análisis de Robson de las cartas de [San] Bernardo ha aparecido impresa en trabajos anteriores de autores que no son Robson”. La tesis del obispo versaba sobre la espiritualidad de San Bernardo.

Una de las supuestas plagiadas confirma

Insistía el profesor en que se debía retirar el doctorado de Mons. Robson, debía quitársele el premio Bellarmino, y el editor debía dejar de patrocinar el libro. Citaba Dougherty a algunas de las personas a las que el obispo habría plagiado, y una de ellas confirmaba el plagio:

Descubrir que Mons. Robson “había usado mis palabras sin citarlas adecuadamente” fue “sorprendente por decir lo mínimo”, declaró Martha Newman, profesora de historia y estudios religiosos de la Universidad de Texas en Austin. Ella misma informó al editor de tesis sobre lo que ella consideraba un “caso claro” de plagio, y también escribió en ese sentido una comunicación al vicerrector de la Gregoriana.

Pero la Gregoriana no se conmovió con el movimiento que se estaba gestando, y en septiembre de 2020 se ratificó en la decisión tomada de absolución del prelado Robson. También por entonces, el obispo declaró que no quería hablar más del asunto, que era eso materia enteramente de la Universidad Gregoriana.

Cinco tesis más, algunas también de obispos

Tal vez movido por la negativa de la Universidad a profundizar en sus hallazgos, el profesor Dougherty continuó sus investigaciones sobre tesis en la Gregoriana, y ha declarado que encontró al menos cinco tesis más con material plagiado. “Encuentro toda la situación inusual, porque, en mi opinión, la evidencia de plagio es convincente y demostrativa”, dijo Dougherty a CNA. “Este no es un caso único con el obispo Robson. Tengo otros obispos con disertaciones que se encuentran en una situación similar”. Otro de los casos levantado por Dougherty, el de la tesis del P. Aidan O’Boyle, sigue en estudio en la Gregoriana.

Dice Dougherty que es más frecuente entre los plagiarios de humanidades no hacer el ‘clásico’ “copy and paste” sino lo que él llama “recordar y escribir”, que es tomar un texto no publicado en la web sino solo impreso, y plagiar trechos. Pero el proceso es un tanto más complicado: El plagiario de este estilo lee un texto corto, busca memorizarlo, y luego copiarlo en un procesador de texto. Y así, va repitiendo y repitiendo ese proceso.

Con información de CNA

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