El documento había sido aprobado por el Papa el pasado 21 de agosto.
Redacción (22/10/2026 10:22, Gaudium Press) Tras la aprobación de León XIV dada el pasado 21 de agosto, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF) ha publicado el documento Venite ad me – Consideraciones sobre la transmisión de la fe en el cambio de época, con fecha del día de hoy, firmado por el Cardenal Fernández, prefecto, y por Mons. Matteo, secretario para la Sección Doctrinal.
El documento habla de una crisis en la transmisión intergeneracional de la fe y de una secularización avanzada. Señala el auge de culturas que priorizan la autonomía y un individualismo marcado, a lo que añade el desafío digital: quien conoce el catolicismo en línea puede verlo desconectado de la vida concreta o asociado a ideologías de minorías activas, y construirse una fe a la medida de sus gustos.
El DDF aclara que el documento no pretende ofrecer una síntesis definitiva ni tiene el rango de una Nota formal, sino un estilo “discursivo”, abierto a mayor desarrollo. Plantea cinco aspectos esenciales: una buena vida comunitaria en la Iglesia, la liturgia, el testimonio, el arte y la belleza, y la defensa de los valores católicos en cada etapa de la vida. Menciona además las peregrinaciones, las homilías bien preparadas, un mayor papel de las mujeres y el encuentro personal frente a los medios digitales.
Asimismo, insiste en volver al kerygma y en atender a los niños que dejan la práctica tras los primeros sacramentos. Pide evitar un lenguaje solo “escolástico” y que la catequesis sea una relación interpersonal, con grupos de oración, estudio bíblico y amistades auténticas.
Igualmente, presenta a la liturgia como “memoria viva” de la Iglesia y, recordando que lex orandi, lex credendi, considera la liturgia decisiva para transmitir la fe. En esa línea, defiende la participación plenamente consciente en la vida litúrgica, que requiere formación en su lenguaje, y que los fieles conozcan las distintas sensibilidades litúrgicas de la tradición católica. Lamenta la pérdida de la memoria colectiva de los ritos en Occidente.
Venite ad me destaca el cuidado preferencial de los pobres y excluidos, el despertar de la llamada universal a la santidad y el valor del arte, en particular la música religiosa. También pide acercarse de nuevo a los alejados en cada etapa de la vida, con una Iglesia más sinodal y misionera.





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