“La vocación se vive las 24 horas del día”, agregó el prelado, destacando que la fidelidad y la alegría embellecen el ministerio y lo convierten en un camino de santidad.

Foto: Diócesis de Viana, Angola.
Redacción (07/10/2026 15:23, Gaudium Press) Mons. Emilio Sumbelelo, obispo de la diócesis de Viana, Angola, exhortó a 18 sacerdotes y diáconos recién ordenados a asumir el ministerio como una vocación de servicio a Dios y a su pueblo para toda la vida, en lugar de como una carrera emprendida para la realización personal o el beneficio material.
Durante la ceremonia de ordenación celebrada el domingo 4 de octubre —en la que 11 diáconos fueron ordenados sacerdotes y siete seminaristas, diáconos—, el obispo Sumbelelo subrayó que el sacramento del Orden Sacerdotal llama a quienes lo reciben a una vida de entrega de sí mismos.
“Quienes reciben el ministerio no inician una carrera, sino que asumen una misión de servicio. Nadie es sacerdote para sí mismo; lo es para los demás”, afirmó durante la celebración eucarística en la parroquia de Nuestro Señor Redentor, en la diócesis de Viana.
Mons. Sumbelelo señaló que los 18 candidatos habían completado al menos diez años de formación y discernimiento. No obstante, advirtió que la ordenación marca el comienzo de una mayor responsabilidad ante la Iglesia y las comunidades encomendadas a su cuidado, más que el fin de la formación.
Explicó que la entrega de sí mismo comienza durante el discernimiento vocacional, cuando los candidatos examinan sus motivaciones y, con el acompañamiento de la Iglesia, determinan si están preparados para dedicar sus vidas a la misión.
“Esto se lleva a cabo mediante un acompañamiento sistemático”, afirmó, añadiendo que este enfoque ayuda a los candidatos a tomar decisiones vocacionales maduras y “auténticas”.
Diferencia entre vocación y profesión
Al distinguir entre profesión y vocación, señaló: “Una profesión tiene como objetivo principal el sustento, mientras que la vocación está ligada al ser y al servicio”.
“La vocación se vive las 24 horas del día”, agregó el prelado, destacando que la fidelidad y la alegría embellecen el ministerio y lo convierten en un camino de santidad.
Exhortó a los candidatos a cultivar la madurez humana y espiritual —incluyendo un carácter íntegro, virtudes morales sólidas y una personalidad madura— para responder a las exigencias del ministerio pastoral y permanecer cercanos a las comunidades a las que sirven.
Dirigiéndose a los once candidatos al sacerdocio, Mons. Sumbelelo subrayó la responsabilidad que tienen de servir mediante la proclamación de la Palabra de Dios y la administración de los sacramentos.
“Seréis constituidos administradores de las cosas de Dios: la Palabra de Dios y los sacramentos”, dijo, subrayando que esta responsabilidad debe ejercerse como un servicio y no como una autoridad personal.
Añadió que los sacerdotes deben estar disponibles para el Bautismo, la Reconciliación, la Unción de los Enfermos, las celebraciones sagradas y la oración por la comunidad y el mundo.
Con información de Aciafrica. Traducción de Gaudium Press.





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