viernes, 01 de julio de 2022
Gaudium news > Oración y frases de San Luis Gonzaga, patrono de la juventud

Oración y frases de San Luis Gonzaga, patrono de la juventud

La Iglesia Católica celebra hoy, 21 de junio, la memoria de San Luis Gonzaga, patrono de la juventud y los estudiantes.

Redacción (21/06/2022 10:50, Gaudium Press) Nacido en Italia en 1568, Luis pertenecía a una familia del Sacro Imperio. Su padre quería que su hijo siguiera la carrera militar, sin embargo, Luís prefirió abdicar de la nobleza para dedicarse exclusivamente a Dios.

Fue entonces cuando se unió a la recién formada Compañía de Jesús como novicio. Luego se fue a Roma, donde comenzó sus estudios de Teología. Durante este período, Roma estaba experimentando una gran epidemia de tifus que cobró la vida de muchas personas. Compasivo con el sufrimiento del pueblo, el joven jesuita decidió quedarse allí y ayudar a los enfermos. Luis acabó contrayendo la enfermedad, muriendo el 21 de junio de 1591, a la edad de 23 años.

Citas de San Luis Gonzaga

01 – “Toda perfección evangélica se alcanza con el ejercicio continuo de la oración”.

02 – “Quien realmente quiere amar a Dios, no ama si no tiene un deseo ardiente y constante de sufrir por él”.

03 – “En el atardecer de nuestra vida, seremos juzgados según el amor”.

04 – “El que no es hombre de oración nunca alcanzará un gran acto de santidad, ni triunfará jamás sobre sí mismo”.

05 – “No hay señal más cierta de que alguno es del número de los escogidos, que verlo temeroso de Dios, y al mismo tiempo siendo probado con tribulación y desolación en este mundo”.

Oración a San Luis Gonzaga

¡Oh Luis Santo!, ataviado de angélicas costumbres, yo, tu más indigno devoto, te recomiendo singularmente la castidad de mi alma y de mi cuerpo. Te suplico por tu pureza angelical, que intercedas por mí ante el Cordero Inmaculado, Cristo Jesús y su Santísima Madre, la Virgen de las vírgenes, y me guardes de todo pecado. No permitas que me manche con la menor mancha de impureza. Y cuando me veas en tentación o en peligro de pecar, aparta de mi corazón todo pensamiento y afecto impuros, y despertando en mí el recuerdo de la eternidad y de Jesús crucificado, imprime en mi corazón el sentimiento del santo temor de Dios y inflámame en el amor divino, para que, imitándote aquí en la tierra, merezca gozar de Dios contigo en el cielo. Amén. (EPC)

Deje su Comentario

Noticias Relacionadas