Entre los Siervos de Dios se encuentra una monja española que experimentaba éxtasis, tenía dones místicos y vivió la obediencia de forma heroica.

Foto: Vatican News.
Redacción (18/06/2026 15:07, Gaudium Press) El Papa León XIV autorizó la beatificación de 20 sacerdotes diocesanos martirizados durante la Guerra Civil Española y reconoció oficialmente las virtudes heroicas de cinco Siervos de Dios.
Los decretos fueron aprobados durante una audiencia celebrada el 18 de junio con el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos. Esta decisión promueve las causas de quienes fueron asesinados en persecución religiosa y exalta el legado espiritual de personas cuyas vidas estuvieron marcadas por el celo misionero, la caridad y una devoción inquebrantable.
Mártires de la Guerra Civil Española
Los mártires son los Siervos de Dios Juan Torres Torres y 19 compañeros, sacerdotes diocesanos, asesinados entre agosto y septiembre de 1936, por odio a la fe, en el territorio de la diócesis de Ibiza (España). Se trataba de la mitad del clero que había en ese momento en la isla.
Como es habitual cuando se reconoce un grupo de mártires asesinados en el mismo contexto, se destaca el nombre de uno de ellos, en este caso el del sacerdote Juan Torres Torres y se refiere al resto como “compañeros”. Todos ellos fueron encerrados en el Castillo de Ibiza y ejecutados desde el 7 de agosto hasta el 13 de septiembre de 1936.
El Vaticano explica que cuando en el verano de 1936 “las islas de Ibiza y Formentera cayeron bajo el control de las fuerzas republicanas, inició un período de treinta y siete días marcado por una violenta ola revolucionaria que tenía como objetivo la erradicación total de la identidad católica de las islas”.
Entre las medidas que entonces se tomaron, “se prohibió toda forma de culto, se desterraron los sacramentos y las iglesias sufrieron saqueos e incendios sistemáticos de mobiliario e imágenes sagradas”. “Este desenlace culminó en la masacre que afectó a estos mártires”, explica el Dicasterio para las Causas de los Santos.
Se negaron a renegar de la fe o blasfemar
Juan Torres Torres (1912-1936) tenía solo 24 años cuando fue martirizado y llevaba dos meses como sacerdote. Según los testimonios que ha presentado la diócesis de Ibiza para solicitar la declaración del martirio “evitaba cualquier tema político y no pertenecía a ninguno de los bandos enfrentados”. Lo asesinaron aquel 7 de agosto de 1936 solo por ser “el cura del pueblo”.
Junto a él fueron ejecutados durante ese mismo período otros 19 sacerdotes. Uno de ellos, Antonio Tur Costa, tenía 32 años y fue torturado y desfigurado antes de fusilarlo. “Se le ofreció la posibilidad de salvar la vida si renegaba de su fe o blasfemaba, pero él se negó rotundamente, aceptando la muerte junto a sus familiares. Hoy en día, sus restos descansan en la catedral de Ibiza junto a los de sus compañeros mártires”, dice la biografía que ha distribuido el Vaticano. Lo mismo le ocurrió a un párroco de Formentera, Antonio Roig Guasch, de 39 años, torturado e invitado a salvar la vida si blasfemaba.
Como en la mayoría de los casos de martirio de ese período, el proceso de beatificación quedó suspendido tras la guerra civil, para evitar que sus historias fueran instrumentalizadas o para no despertar rencores, en este caso en un contexto reducido como el de esta isla. Años más tarde, la diócesis de Ibiza decidió proceder oficialmente en noviembre de 2008, y ya en 2015 envió toda la documentación a Roma.
Una monja con dones místicos
El Papa también reconoció que la religiosa de Palma de Mallorca (España), Clara Andreu (1596 – 1628) vivió heroicamente las virtudes cristianas, lo cual significa que la Iglesia considera que puede ser propuesta como modelo de vida cristiana. Para proceder a su beatificación, sus promotores deberán presentar un milagro atribuido a su intercesión.
Ingresó muy joven en la Orden de San Jerónimo, en el monasterio de Sant Bartomeu de Inca, y sus biografías destacan que vivió con paciencia las “numerosas contrariedades de eclesiásticos que la censuraron por las experiencias espirituales de origen místico que decía tener y que había puesto por escrito a petición del obispo”. Se trataba de éxtasis, de capacidad de conocer hechos distantes y de mensajes de santos.
Sus detractores le acusaban de profesar supuestos cultos populares. El obispo de Mallorca encargó a un religioso carmelita que llevara a cabo una investigación y más tarde el comisario de la Inquisición tuvo que intervenir para que no la criticaran.
Cuenta su biografía que recibió la profecía sobre su inminente muerte. El 16 de junio de 1628 comunicó a su confesor que ella tendría una enfermedad breve y pidió confesarse como si fuera la última vez. Una semana más tarde entró en agonía, y falleció el 24 de junio.
“Vivió la obediencia de forma heroica: lo aceptó todo con profunda humildad y se sometió a las decisiones de la autoridad eclesiástica”, destaca de ella el Vaticano.
Otros Siervos de Dios
El Santo Padre autorizó también la promulgación del decreto de las virtudes heroicas del Siervo de Dios Júlio María De Lombaerde (nombre de pila: Júlio Emilio Alberto), sacerdote profeso de la Congregación de los Misioneros de la Sagrada Familia y fundador de la Congregación de las Hijas del Corazón Inmaculado de María, de la Congregación de los Misioneros de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento y de la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, nacido en Waregem (Bélgica) el 7 de enero de 1878 y fallecido en las cercanías del actual municipio de Alto Jequitibá (Brasil) el 24 de diciembre de 1944.
Las virtudes heroicas de la Sierva de Dios María Teresa Tallon (nombre de nacimiento: Julia Teresa), fundadora de la Congregación de las Visitadoras Parroquiales de María Inmaculada, nacida el 6 de mayo de 1867 en Hanover (Estados Unidos de América) y fallecida el 10 de marzo de 1954 en Monroe (Estados Unidos de América).
Las virtudes heroicas de la Sierva de Dios María Agnese Tribbioli, religiosa profesa y fundadora de la Congregación de las Hermanas Pías Obreras de San José, nacida el 20 de abril de 1879 en Florencia (Italia) y fallecida allí el 27 de enero de 1965.
Y las virtudes heroicas de la Sierva de Dios María Petra Giordano (de nombre de pila: Nicoletta), monja profesa de la Orden de los Predicadores, nacida el 4 de julio de 1912 en Nápoles (Italia) y fallecida el 21 de junio de 2006 en Bibbiena (Italia).
Con información de ABC y Vatican News.





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