miércoles, 13 de mayo de 2026
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Revelada la Oración de Consagración a Jesús y María del Papa León XIV siendo Obispo en Chiclayo

En 2019, siendo obispo en Perú, el actual Papa renovó la consagración de todo el país —sus diócesis, clero, religiosos y laicos— al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María.

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El Papa León XIV, cuando era Obispo de Chiclayo, haciendo la oración de consagración ante la Virgen de Fátima. Foto: Misión Fátima Perú / Misión Fátima Colombia.

Redacción (13/05/2026 12:32, Gaudium Press) En enero de 2019, un momento de profunda trascendencia espiritual tuvo lugar en Chiclayo, ciudad del norte de Perú, cuando el entonces obispo Robert Francis Prevost Martínez (ahora Papa León XIV) presidió un solemne acto de consagración ante la imagen peregrina de Nuestra Señora de Fátima.

El evento, celebrado en la Catedral de Santa María, congregó a un gran número de fieles y clérigos, lo que puso de manifiesto la arraigada devoción mariana que caracteriza a la comunidad católica local.

La visita de la imagen peregrina había sido solicitada un año antes por Mons. Prevost, quien buscaba llevar la presencia espiritual del Santuario de Fátima en Portugal a la gente de Chiclayo. Cuando la imagen llegó, se convirtió en el centro de una celebración eucarística que combinó la solemnidad litúrgica con un acto de fe profundamente personal.

Según el padre Jorge Millán Cotrina, párroco de la Iglesia de la Sagrada Familia en Chiclayo, la consagración se caracterizó por un espíritu de apertura y humildad. En declaraciones a ACI Prensa, recordó que Mons. Prevost accedió de buen grado a la petición de los sacerdotes en retiro de participar en la consagración junto a los fieles. “Aceptó con mucha facilidad, por amor a la Virgen”, dijo Millán, destacando la sensibilidad pastoral y devoción mariana del entonces obispo.

Una ciudad muy mariana

La resonancia emocional de la ocasión se vio realzada por la identidad histórica y cultural de Chiclayo. La ciudad, originalmente llamada “Nuestra Señora de los Valles de Chiclayo” por los misioneros franciscanos en el siglo XVI, ha cultivado desde hace mucho tiempo un profundo apego a la espiritualidad mariana. “La gente es muy mariana”, señaló el presbítero, explicando cómo esta devoción impregna tanto las expresiones públicas como privadas de fe en la región.

En aquel entonces el obispo Prevost no hacía hincapié en ninguna advocación mariana en particular. Su espiritualidad, según quienes lo conocían bien, abarcaba una amplia veneración a la Virgen María.

Celebraba misas en honor a varias devociones marianas, incluyendo a Nuestra Señora de Guadalupe, Nuestra Señora de Lourdes y Nuestra Señora del Monte Carmelo. Más recientemente, durante una visita a Italia, mostró una reverencia especial hacia Nuestra Señora del Buen Consejo, lo que sugiere una devoción mariana constante en su vida de fe.

Un elemento central de la ceremonia de 2019 fue la oración de consagración compuesta y recitada por Mons. Prevost. El texto constituye una profunda reflexión y un llamado a la penitencia, arraigado en temas de arrepentimiento, reconciliación y renovación espiritual. En la oración, declaró:

Yo, Robert Francis Prevost Martínez, hago en este día un acto de consagración, arrepentimiento, perdón y reparación a Dios por todas las transgresiones que han ocurrido en el Perú.”

La oración trasciende una declaración personal y abarca la condición espiritual general de la nación. Mons. Prevost reconoció explícitamente los desafíos históricos y contemporáneos que enfrenta la fe católica en el Perú, pidiendo perdón e intervención divina para restaurar la unidad y la conversión entre su pueblo.

Consagración del país y del clero

Además, renovó la consagración de todo el país —sus diócesis, clero, religiosos y laicos— al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María. Esta doble consagración evoca tradiciones católicas de larga data, particularmente aquellas vinculadas a Fátima, donde la devoción al Inmaculado Corazón tiene un significado especial.

Un pasaje resume la esencia de la oración:

Deseo, de esta manera, consagrar y entregar a Dios todo lo que somos y todo lo que tenemos, a cambio de su perenne amor y protección sobre cada persona y cada familia en el Perú.”

El acto concluyó con el rezo comunitario del Ave María, invitando a todos los presentes a unirse en oración.

Hoy, mientras la Iglesia conmemora a Nuestra Señora de Fátima el 13 de mayo, este momento de 2019 cobra renovada relevancia. Ofrece una visión del corazón pastoral y las prioridades espirituales del Papa León XIV, revelando a un líder profundamente comprometido con el poder de la devoción mariana como medio para fomentar el arrepentimiento, la unidad y la esperanza.

La consagración de Chiclayo sigue siendo un vívido testimonio de la confluencia de la tradición local y la fe universal, donde la herencia mariana se unió a un llamado más amplio a la renovación espiritual liderada por un futuro papa.

Texto de la Consagración

He aquí el texto de la Consagración:

Yo, Robert Francis Prevost Martínez, hago en este día un acto de consagración, arrepentimiento, perdón y reparación a Dios por todas las transgresiones que han ocurrido en el Perú.

Lo hago, delante de Dios y por aquellos que han buscado remover la fe católica en tiempos pasados y presentes. Pido perdón y a través de este acto de perdón queremos que esta consagración sea motivo para animarnos a buscar en el Perú la conversión y la unidad que tanto necesitamos y que solo nos viene de Dios.

Por medio de este acto de arrepentimiento, perdón y reparación a Dios renuevo la consagración de Perú, unida a las diócesis, parroquias, sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosos, religiosas y laicos, al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María.

Deseo, de esta manera, consagrar y entregar a Dios todo lo que somos y todo lo que tenemos, a cambio de su perenne amor y protección sobre cada persona y cada familia en el Perú.

Y digamos juntos Dios te salve María…”

Raju Hasmukh con información de Aciprensa.

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