En la víspera del aniversario del Medz Yeghern, el Dicasterio para la Unidad de los Cristianos convocó un servicio ecuménico en Roma y advirtió que la persecución de los fieles no ha cesado.
Redacción (24/04/2026 09:33, Gaudium Press) Este 24 de abril se cumplen 111 años del inicio del genocidio armenio, el Medz Yeghern —“el Gran Mal” en armenio—, en el que el Imperio Otomano exterminó entre un millón y medio y dos millones de cristianos armenios. La Iglesia Católica no dejó pasar la fecha en silencio.
El cardenal Kurt Koch, prefecto del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, envió un mensaje a la celebración ecuménica celebrada el 23 de abril en la Basílica de San Bartolomé en la Isla, en Roma, uno de los lugares más cargados de simbolismo martirial de la Ciudad Eterna.
“Que la sangre de los mártires armenios —testimonio de la persecución contra toda la comunidad cristiana, que hoy no solo no ha cesado, sino que incluso se intensificó en algunas partes del mundo— se convierta en semilla de la futura unidad del único Cuerpo de Cristo, desgarrado por tantas divisiones”, escribió el cardenal Koch.
La advertencia del purpurado no es retórica. El cardenal señaló con claridad que la persecución de los cristianos sigue siendo una realidad presente, agravada en varios puntos del planeta, y que el martirio armenio no es únicamente una herida histórica sino un espejo en el que la Iglesia contemporánea debe mirarse.
El acto reunió a fieles de distintas confesiones cristianas, en un gesto de comunión que los mártires armenios, con su sangre, siguen convocando a través de los siglos.
Con información de Aciprensa





Deje su Comentario