miércoles, 02 de septiembre de 2026
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El rosario que la Madre Teresa regaló a Diana: lo llevó entre sus manos hasta su entierro

Un rosario regalado por la Madre Teresa habría acompañado a la princesa Diana hasta el final, como recuerdo de una amistad que nació pese a sus diferencias de vida y religión.

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Foto: Wikipedia

Redacción (02/09/2026 16:56, Gaudium Press) La princesa Diana y la Madre Teresa de Calcuta pertenecían a mundos muy distintos. Una era una princesa británica, miembro de la Iglesia de Inglaterra y permanentemente expuesta ante los medios de comunicación y la otra era una religiosa católica que dedicó décadas de su vida al servicio de los más pobres. Sin embargo, entre ambas surgió una amistad que se mantuvo hasta los últimos meses de vida de las dos. Uno de los detalles más recordados de esa relación es un rosario que, según varios reportes, la Madre Teresa le regaló a Diana y que posteriormente habría sido colocado entre las manos de la princesa durante su funeral.

Diana murió el 31 de agosto de 1997, a los 36 años, después de sufrir graves heridas en un accidente automovilístico en París. Su funeral se celebró el 6 de septiembre en la Abadía de Westminster, ante la presencia de miembros de la familia real británica, personalidades internacionales y cientos de miles de personas que se congregaron en las calles de Londres. De acuerdo con el periodista y escritor Jonathan Mayo, quien reconstruyó algunos detalles relacionados con los últimos momentos de Diana con motivo del vigésimo aniversario de su muerte en 2017, la princesa fue enterrada con varios objetos personales, entre ellos un rosario que le había regalado la Madre Teresa y una fotografía de sus hijos, los príncipes Guillermo y Harry.

Según el relato, el rosario había permanecido en el apartamento de Diana después de que ella lo recibiera de la religiosa. El antiguo mayordomo de la princesa, Paul Burrell, lo habría encontrado colocado sobre una pequeña estatua de la Virgen María. Después del accidente, Burrell recibió el encargo de llevar al hospital algunos objetos personales importantes para Diana. Entre ellos se encontraba precisamente el rosario.

El chofer de la princesa, Colin Tebbutt, habría entregado posteriormente el objeto a una enfermera y le pidió que lo colocara en las manos de Diana. Junto a ella también habría sido colocada una fotografía de sus dos hijos. El detalle adquiere un significado especial porque Diana no era católica. Pertenecía a la Iglesia de Inglaterra y había sido criada dentro de la tradición anglicana. El rosario, por tanto, no representaba necesariamente su pertenencia a la Iglesia católica, sino el vínculo personal que había construido con la Madre Teresa y el valor que tenía para ella aquel regalo.

Una amistad que comenzó en Roma

Diana y la Madre Teresa se conocieron en Roma en febrero de 1992, durante una visita de la princesa a una casa de las Misioneras de la Caridad. El encuentro había sido planeado anteriormente en Calcuta, pero tuvo que ser pospuesto porque la religiosa se encontraba enferma. Finalmente, ambas pudieron reunirse en Roma y, durante aquella primera visita, rezaron juntas. Meses después volvieron a encontrarse en Londres, en septiembre de 1992. A partir de entonces mantuvieron contacto y volvieron a verse en distintas ocasiones.

A pesar de sus diferencias, tenían una preocupación común, las personas que sufrían y que con frecuencia quedaban fuera de la atención pública. Diana utilizó su enorme influencia internacional para llamar la atención sobre distintas causas sociales. Se involucró especialmente en campañas relacionadas con las personas que vivían con VIH/SIDA, los niños necesitados y las víctimas de las minas terrestres.

La Madre Teresa, por su parte, había convertido el servicio a los pobres y enfermos en el centro de su vida religiosa. A las personas a las que atendía las describía como “los más pobres entre los pobres”. Esa preocupación compartida ayudó a fortalecer la relación entre ambas.

El último encuentro ocurrió en Nueva York

La última reunión conocida entre Diana y la Madre Teresa tuvo lugar el 18 de junio de 1997, apenas unas semanas antes de la muerte de la princesa. El encuentro ocurrió en una casa de las Misioneras de la Caridad en el Bronx, Nueva York. Según los reportes de aquella visita, ambas mujeres rezaron juntas, se abrazaron y se despidieron con muestras de afecto. La Madre Teresa, que ya tenía 87 años y atravesaba numerosos problemas de salud, bendijo a Diana.

También se ha relatado que, al finalizar la visita, la princesa ayudó a la religiosa a bajar los escalones del convento. El encuentro duró alrededor de 40 minutos. Nadie podía imaginar entonces que aquella sería la última vez que se verían. Diana murió el 31 de agosto de 1997. Seis días después, el 5 de septiembre, falleció la Madre Teresa en Calcuta, a los 87 años. La religiosa había sufrido durante años distintos problemas de salud, incluidos problemas cardíacos. La muerte de la Madre Teresa ocurrió apenas un día antes del funeral de Diana.

Mientras millones de personas se preparaban para despedir a la princesa en Londres, el mundo recibió también la noticia de la muerte de la religiosa que había compartido con ella una amistad poco habitual. Una princesa anglicana y una monja católica habían encontrado puntos en común en su preocupación por las personas que sufrían.

El supuesto rosario en las manos de Diana durante su entierro se convirtió con los años en uno de los detalles más emotivos asociados a su relación con la Madre Teresa. No fue un elemento público destacado durante el funeral, sino un objeto personal que, según los reportes, fue elegido para acompañarla junto a una fotografía de sus hijos. La historia también recuerda que la relación entre ambas no estuvo basada únicamente en encuentros públicos o fotografías. Hubo momentos de oración, conversaciones y gestos personales que reflejaban el afecto que llegaron a tenerse.

La Madre Teresa murió pocos días después de Diana, pero el vínculo entre ambas quedó asociado para siempre a aquel rosario que la religiosa le había regalado y que, según los informes publicados años después, acompañó a la princesa en su último adiós.

Con información de ChurchPop

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