miércoles, 19 de agosto de 2026
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Cardenal Woelki pide a Roma definir qué es la sinodalidad para la Iglesia universal

Con ocasión de su cumpleaños 70º, el purpurado alemán concedió extensa entrevista a Die Tagespost. Dio declaraciones también sobre el Camino Sinodal alemán.

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Foto: Vatican Media

Redacción (19/08/2026 10:49, Gaudium Press) El cardenal Rainer Maria Woelki, arzobispo de Colonia, cumplió 70 años el pasado martes. Con motivo de la fecha, concedió una extensa entrevista al semanario católico alemán Die Tagespost, en la que repasó su trayectoria sacerdotal, se refirió a la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II y a la Escuela Superior Católica de Colonia (KHKT), y volvió sobre uno de los temas que ha marcado su ministerio episcopal en los últimos años: el rumbo que ha tomado el llamado Camino Sinodal alemán y la necesidad de precisar el concepto mismo de sinodalidad.

Un llamado a Roma para definir la sinodalidad

El purpurado alemán planteó lo que considera uno de los grandes desafíos actuales de la Iglesia: establecer con claridad qué significa la sinodalidad para la Iglesia universal, y no solo para el proceso alemán: “Uno de los grandes desafíos es definir que significa sinodalidad para la Iglesia Universal”, ha dicho claramente. A su juicio, es indispensable distinguir entre la sinodalidad entendida como proceso espiritual de escucha y discernimiento, y una comprensión reducida a la mera participación institucional excesiva.

Esa distinción, señaló, resulta especialmente relevante a la hora de evaluar el Camino Sinodal alemán, iniciado en 2019 tras la crisis de los abusos, que reunió a obispos y representantes laicos para tratar cuestiones sobre el poder, la moral sexual, la vida sacerdotal y el papel de la mujer en la Iglesia.

El purpurado sostuvo que el papa León XIV ha presentado la sinodalidad y la evangelización como realidades inseparables, describiéndola como “un camino espiritual de búsqueda en el Espíritu Santo y de discernimiento de espíritus”, orientado a la misión. El problema surge, explicó, cuando la sinodalidad se entiende sobre todo en clave de estructuras de poder y co-gobierno. Sobre el Camino Sinodal alemán, afirmó que este se centró principalmente en introducir formatos de participación y formas de cogobierno, lo que —advirtió— hace perder de vista que la Iglesia está “estructurada jerárquica y sacramentalmente”.

“No es nuestra Iglesia, sino la suya”, enfatizó el cardenal, recordando que todos viven bajo Cristo como cabeza y bajo la Palabra de Dios. Por eso, insistió, hablar de sinodalidad remite siempre a reconocer lo que el Señor pide de la Iglesia, y no a un ejercicio de deliberación tipo sufragio universal.

Continuidad con sus advertencias anteriores

Estas declaraciones recientes del purpurado, se inscriben en una postura que ha mantenido de forma constante desde los inicios del Camino Sinodal en su país. Tras la primera Asamblea Sinodal de Fráncfort, a comienzos de 2020, había advertido sobre el riesgo de que el proceso derivara en una suerte de “parlamento eclesial cuasiprotestante”, y ese mismo año alertó sobre el peligro de una “Iglesia nacional alemana” desligada de la Iglesia universal. En enero de este año había afirmado que, para él, el Camino Sinodal “ha concluido”, desligándose por completo de ese proceso local.

El Cardenal recordó además que la propuesta de Conferencia Sinodal, pensada para dar continuidad al proceso, aún no ha comenzado a funcionar como estaba previsto, ya que sus estatutos siguen sometidos a revisión por parte de la Santa Sede. Recalcó el Cardenal Woelki, corresponde solo al Magisterio determinar qué pertenece a la fe y la doctrina de la Iglesia y qué es constitutivo de su apostolicidad y catolicidad.

El arzobispo de Colonia precisó, no obstante, que su crítica no equivale a un rechazo de la sinodalidad como tal, sino del modelo alemán concreto: la escucha, la consulta y el discernimiento, dijo, no eliminan la responsabilidad propia del oficio episcopal ni la autoridad del Magisterio, y la doctrina de la Iglesia no puede rediseñarse por criterios de mayoría.

Vaticano II y la liturgia

En la misma entrevista, Woelki afirmó sentirse plenamente identificado con la tradición y la enseñanza del Concilio Vaticano II, que calificó la reforma litúrgica como una de las reformas esenciales. Sostuvo que el Novus Ordo Missae posee una belleza y una dignidad que en nada son inferiores a las del rito tridentino, y consideró que quien vea en el regreso a la misa tridentina la respuesta a los desafíos actuales de la Iglesia estaría “en el camino equivocado”.

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