En fallo unánime del pasado 30 de julio, la Corte Suprema de Arizona ratificó una interpretación amplia del privilegio de confidencialidad entre clero y penitente.
Redacción (13/08/2026 15:01, Gaudium Press) En fallo unánime del pasado 30 de julio, la Corte Suprema de Arizona ratificó una interpretación amplia del privilegio de confidencialidad entre clero y penitente.
El caso —Doe vs. Corporation of the President of the Church of Jesus Christ of Latter-day Saints— involucraba a un miembro mormón que confesó haber abusado de sus hijos dentro del proceso formal de arrepentimiento de esa iglesia; los demandantes buscaban responsabilizar a ese culto y a su clero por no denunciar.
Las diócesis católicas de Phoenix, Tucson y Gallup, junto con adventistas, la Asociación de Justicia de Arizona y el bufete Becket, presentaron un escrito amicus curiae en defensa de la iglesia mormona, con implicaciones directas para el sigilo sacramental católico. Sus abogados fueron contundentes:
“La interpretación de cuestiones de fe y doctrina católicas, especialmente en lo relativo al derecho sacramental y al sagrado sigilo de la confesión, no es materia de la jurisdicción de los tribunales civiles.”
Y advirtieron sobre el dilema imposible que enfrentaría un sacerdote obligado a hablar:
“De verse obligado a revelar una confesión sacramental, el sacerdote se encontraría en la situación insostenible de tener que elegir entre violar el sigilo inviolable —a costa de su salvación eterna— o enfrentarse a graves sanciones civiles y penales.”
Ver también: Washington desiste y retira ley que violaría el secreto de confesión
El magistrado presidente adjunto John R. Lopez IV, autor de la opinión del tribunal, zanjó el punto central: no corresponde a los jueces civiles definir qué constituye una “confesión” o “comunicación confidencial” dentro de una tradición religiosa. La ley de Arizona exime al clero de denunciar abusos conocidos por confesión cuando así lo determine la propia religión, y el tribunal respaldó que la iglesia mormona actuó conforme a sus propios procedimientos internos, aun cuando la confesión ocurrió ante la esposa del acusado y ante miembros no clérigos.
La nota conecta el fallo con la enseñanza católica: el Catecismo señala que el sacerdote está obligado, “bajo penas graves, a guardar secreto absoluto” sobre lo escuchado en confesión.
También recoge el testimonio político del representante estatal Quang Nguyen, quien bloqueó en su comité un proyecto de ley (H.B. 2039) que habría eliminado el privilegio en casos de menores:
“No voy a incluir un proyecto de ley inconstitucional en la agenda de mi comité judicial.” Nguyen, quien vivió la caída de Saigón, añadió una frase con fuerza propia: “El comunismo no puede coexistir con la religión.”
La Conferencia Católica de Arizona, agradeció a los legisladores que “no permitieron que esta medida prosperara”.
Con información de OSV News.






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