El departamento de Estado dice que hablarán de medio oriente y temas de interés mutuo. Pero el trasfondo es muy amplio.

Foto: X Secretario Rubio
Redacción (04/05/2026 10:43, Gaudium Press) Ya está, y con grandes caracteres en todos los noticiarios internacionales, que el católico Secretario americano Marco Rubio, figura que Donald Trump ha elogiado varias veces, visitará al Papa el próximo jueves 7 de mayo, en un encuentro que se estima de 30 minutos.
Es claro que no se necesita ser adivino, para establecer que detrás de todas las declaraciones formales de las oficinas de prensa, la intención es recomponer una maltrecha relación, bombardeada por las ya legendarias afirmaciones de Trump, de que el Papa era “terrible para la política exterior”, y “débil” ante el crimen, entre otras, las cuales motivaron una dura respuesta del Pontífice diciendo que no tenía miedo a la actual administración estadounidense.
Parecería que nadie mejor que el flamante secretario, para intentar recomponer un puente con grietas estructurales y huecos en las losas: figura de prestigio incluso entre sus adversarios, con bastante poder junto a alguien considerado más bien que no escucha consejos, y sobre todo, católico, casado con católica, y que tiene una familia a lo católico.
El portavoz del Departamento de Estado Pigott dice que se discutirá, obvio, la actual situación en Medio Oriente. Pero también los intereses mutuos en el Hemisferio Occidental, ‘intereses’ que podrán incluir, evidentemente, la situación de la Iglesia en los EE.UU., y a los católicos americanos, decisivos como nunca en cualquier elección vaya a ocurrir en el coloso americano. Tras los últimos comicios, casi que se podría decir que hacia donde se incline la mayoría de los católicos, se garantiza la victoria para ese lado. Para uno u otro lado, pues la fluctuabilidad de ese electorado en los últimos tiempos, ha sido no menor, y se ha mostrad determinante.
Los anteriores contactos a alto nivel de la nación americana con el Vaticano, habían sido comandados por el también católico Vicepresidente Vance. Pero parece que llegó la hora de Rubio, tal vez por ser una figura nueva en estas lides, también prominente, y con toque latino, que ya se sabe produce buena repercusión en el Papa ‘peruano’ Prevost, que gusta tanto de las rimas en castellano como de las entonaciones de su inglés nativo.
Anticipándonos a las fotos, las sonrisas abundarán, la esposa del secretario, colombiana, ayudará a dulcificar el ambiente con su toque católico auténtico, y las imágenes darán la impresión de una fiesta de gala que ha salido de maravilla.
Entretanto, las grietas son estructurales: no son pocos los analistas que dicen que si Trump creía que el manejo el mundo, solo debía incluir las escuchas de Pekín y a Moscú, ahora debe tener claro, que nunca podrá desconocer a Roma Eterna, la ciudad de los 2700 años, 74 emperadores y 267 papas. (SCM)





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