jueves, 07 de mayo de 2026
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Hombre destruye las imágenes de La Ermita de Cali en acto de iconoclastia que sacudió a Colombia

Soy el 666” gritaba el atacante, del que no se sabe si se encontraba bajo efecto de sustancias psicoactivas.

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Redacción (07/05/2026 14:54, Gaudium Press) Era solo una mañana, en la que varios feligreses habían acudido a la Ermita, en Cali, Colombia, histórico templo neogóticio ubicado en el corazón histórico, a rezar y realizar sus devociones.

Pero entonces, un hombre de alrededor de 30 años irrumpe, y en medio de gritos y ataques de furia, destruye gran parte del patrimonio religioso del lugar. El sujeto, según testimonios de feligreses y registros en video difundidos en redes sociales, gritaba frases relacionadas con el maligno (“yo soy el 666”, decía)” varias imágenes, de Cristo y de la Virgen.

Un templo emblemático

La Ermita no es un templo cualquiera. Su arquitectura de estilo gótico la ha convertido en uno de los íconos culturales de Cali y de Colombia, recibiendo todos los días visitantes nacionales y extranjeros. Lo que ocurrió ayer en Cali, toca, por tanto, la propia historia de la ciudad.

Rápidamente, después de iniciados los hechos, se dio aviso a la Policía, quien capturó al atacante y lo puso a disposición de la Fiscalía. Pero la rápida reacción no impidió que la gran mayoría de las imágenes del templo fueran afectadas:entre ellas la del Señor de Caña, devoción tradicional de la región.

Las voces que condenan

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Las reacciones y las voces de condena han sido múltiples.
El arzobispo de Cali, Luis Fernando Rodríguez Velásquez, firmó un comunicado oficial en el que calificó los hechos como una “dolorosa profanación”, señalando que se trata de “un acto iconoclasta que va en contra de la fe de los fieles católicos y vulnera la libre expresión de los creyentes”. El arzobispo además subrayó que no se trata únicamente de un hecho contra la religión, sino también de una agresión al patrimonio cultural de la ciudad, dado el valor histórico y simbólico de La Ermita.

El cierre, como signo penitencial

Las actividades religiosas y la atención al público permanecerán suspendidas hasta el próximo 9 de mayo, mientras avanzan las evaluaciones internas. La Arquidiócesis explicó que el cierre de las puertas es “como signo penitencial por estas dolorosas acciones”, un gesto que invita a la reflexión colectiva. Asimismo, desde la Iglesia señalaron que actualmente adelantan consultas con abogados para determinar qué acciones legales podrían emprenderse tras el acto vandálico.

La fe, de pie entre los escombros

Quizás la imagen más elocuente de todo este episodio no es la de las esculturas rotas en el suelo, sino la de aquellos fieles que, mientras algunas personas corrían en medio del pánico, seguían rezando. La Ermita podrá reparar sus imágenes. Lo que nadie puede destruir es la fe de un pueblo devoto.

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