sábado, 03 de diciembre de 2022
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Presidente de episcopado alemán exige retractación al Cardenal Koch

El Cardenal Koch responde con una amplia carta. Dice que no tiene ánimo de ofensa, y que no se retracta por algo que no ha hecho.

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 Foto: Sebastian Gollnow/dpa +++ dpa-Bildfunk +++

Redacción (30/09/2022 15:56, Gaudium Press) Reporta Infocatólica la reacción del presidente del episcopado alemán, Mons. Georg Batzing, a las declaraciones del Cardenal Kurt Koch, en las que este decía que ya en la Alemania nazi los llamados “«cristianos alemanes» vieron la nueva revelación de Dios en la sangre y la tierra y en el ascenso de Hitler”. Decía el Cardenal Suizo que las fuentes de la Revelación son dos, Escritura y Tradición, que los ‘signos de los tiempos’ son elementos que la Iglesia discierne, pero que se equivoca el Camino Sinodal alemán al querer equipararlos a estas.

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Pues indignado resultó Mons. Batzing con esas declaraciones, y dijo en rueda de prensa que las afirmaciones del purpurado son una “aberración totalmente inaceptable”, que exigía una “disculpa pública” del Cardenal Koch ante los periodistas, y que si esta no se produjese presentaría una “queja oficial” al Papa Francisco.

Expresa igualmente Mons. Batzing que el texto de orientación del camino sinodal sobre los ‘signos de los tiempos’ fue votado por una mayoría de obispos, que el Cardenal Koch se “ha descalificado en el debate teológico”, y que desde hace un tiempo ha realizado intentos por “deslegitimar” el camino sinodal alemán.

Y además le lanza un desafío, pues le imputa al Cardenal un “puro miedo a que algo se mueva. Pero puedo prometer que algo se moverá, y el cardenal Koch no podrá detenerlo con esas declaraciones”.

El Cardenal Koch ha recogido el guante, y ha respondido con una carta enviada a Die Tagespost, en la que expresa con claridad sus puntos de vista.

A continuación la carta, en versión de Infocatólica:

En la rueda de prensa posterior a la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Alemana, el presidente, monseñor Georg Bätzing, me acusó de criticar duramente el Camino Sinodal con una comparación con el nazismo en una entrevista con el «Tagespost». En última instancia, me exigió que me retractara de este «lapsus inaceptable» y que «me disculpara inmediatamente».

Respondo inmediatamente, pero no puedo retractarme de mi afirmación básica, simplemente porque no he comparado en absoluto el Camino Sinodal con la ideología nazi, ni lo haré jamás. Más bien, los hechos son los siguientes:

El Camino Sinodal no se compara con los «cristianos alemanes».

En la entrevista se me planteó la cuestión de que se escucha una y otra vez «que supuestamente hay nuevas fuentes de revelación»: «El espíritu de los tiempos y el -permítanme llamarlo así- sentimiento juegan obviamente un papel ahí. ¿Se puede cambiar así la enseñanza de la Iglesia?» Traté de responder a esta pregunta formulada de forma general. Para mí era importante recordar la Declaración Teológica de Barme en este contexto, porque sigo considerándola importante hoy, también por razones ecuménicas. Para que el contenido sea comprensible para quienes lo lean, he tenido que señalar brevemente a qué respondía esta declaración. Al hacerlo, no he comparado en absoluto el Camino Sinodal con la mentalidad de los «cristianos alemanes», ni quiero hacerlo. Al igual que los llamados «cristianos alemanes» -gracias a Dios- no se referían a todos los cristianos alemanes, con mi declaración no tenía en mente a todos los miembros del Sínodo, sino sólo a los cristianos que representan la afirmación formulada en la pregunta. Y espero poder seguir asumiendo que esta afirmación no es la opinión del Camino Sinodal.

Para evitar un posible malentendido, que ahora se ha producido, sin embargo, a mi pesar, he añadido un segundo párrafo, que citaré aquí íntegramente, porque para mí es el más importante: «La fe cristiana debe interpretarse siempre de forma fiel a sus orígenes y acorde con los tiempos. Por ello, la Iglesia está ciertamente obligada a tomar nota de los signos de los tiempos y a tomarlos en serio. Pero no son nuevas fuentes de revelación. En el proceso de tres pasos del conocimiento fiel -ver, juzgar y actuar- los signos de los tiempos pertenecen al ver y de ninguna manera al juzgar junto a las fuentes de la revelación. Echo de menos esta necesaria distinción en el texto orientativo del .» Sólo en este contexto, he formulado una crítica al texto de orientación, pero en ningún caso he criticado el Camino Sinodal con una comparación nazi. Cuando el obispo Bätzing afirmó en la conferencia de prensa que los signos de los tiempos son «fuentes de conocimiento y para el desarrollo de la doctrina», puedo estar ciertamente de acuerdo con él. Pero las fuentes de conocimiento son algo diferente a las «fuentes de revelación», aparte de que considero que este término es muy problemático en sí mismo. E inmediatamente se plantea la cuestión adicional de qué «signos de los tiempos» se asumen como fuentes de conocimiento y con qué interés.

A este respecto, percibo cuestiones abiertas en el «Texto de Orientación» y en otros textos del «Camino Sinodal». Y en este sentido no estoy solo. Cualquiera que lea el segundo suplemento del «Tagespost», por ejemplo, se dará cuenta de que se plantean preguntas similares al «Texto de Orientación» por parte de un estudioso del Antiguo Testamento, un dogmático, un teólogo práctico y un filósofo, todos ellos profesores universitarios de mérito. Así que mi comentario crítico no puede ser simplemente la expresión de una teología completamente equivocada.

No hay intención de ofender

No era en absoluto mi intención hacer daño a nadie. Simplemente asumí que también podemos aprender de la historia actual, incluso de una muy difícil. Como muestra la fuerte reacción del obispo Bätzing y de otros, tengo que darme cuenta retrospectivamente de que he fracasado en este intento. Y tengo que percibir que los recuerdos de los fenómenos y sucesos de la época nacionalsocialista son obviamente tabú en Alemania. A los que se sientan heridos por mí, les pido disculpas y les aseguro que esa no era ni es mi intención.

Sin embargo, no puedo retirar mi pregunta crítica. No lo planteé por «puro miedo a que algo se moviera» ni con la intención de «deslegitimar», como me acusa el obispo Bätzing, sino por preocupación teológica por el futuro de la Iglesia en Alemania. Porque detrás de mi pregunta está la cuestión mucho más fundamental de qué se entiende por «revelación». No veo esta cuestión suficientemente aclarada en los textos del Camino Sinodal. Agradecería que esta importante cuestión se sometiera a una mayor aclaración teológica.

Roma, 29 de septiembre de 2022

Kurt Card. Koch

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