La ordenación de estos nuevos sacerdotes representa no solo la culminación de años de formación filosófica y teológica para los candidatos, sino también un signo concreto de la expansión y consolidación de los Heraldos del Evangelio en las últimas décadas.
Redacción (13/04/2026 09:05, Gaudium Press) La Basílica de Nuestra Señora del Rosario, en Caieiras, Gran São Paulo, fue el escenario, el 12 de abril de 2026, de una solemne celebración que marcó otro capítulo importante en la historia de los Heraldos del Evangelio. En esa ocasión, veintiséis diáconos de los Heraldos del Evangelio fueron ordenados sacerdotes mediante la imposición de manos del Cardenal Dom Raymundo Damasceno Assis, Arzobispo Emérito de Aparecida.
La ceremonia congregó no solo a autoridades eclesiásticas, familiares y miembros de la institución, sino también a numerosas autoridades civiles y representantes de los ámbitos jurídico, académico, empresarial y cultural, quienes estuvieron presentes para honrar la celebración, destacando la creciente proyección e influencia de la institución en la sociedad brasileña.
Crecimiento y consolidación institucional
La ordenación de nuevos sacerdotes representa no solo la culminación de años de formación filosófica y teológica para los candidatos, sino también un signo concreto de la expansión y consolidación de los Heraldos del Evangelio en las últimas décadas.
Desde la primera ordenación sacerdotal de la institución en 2005, el número de sacerdotes vinculados a los Heraldos del Evangelio ha ido creciendo progresivamente, lo que ha permitido la expansión de las actividades pastorales, misioneras, educativas y sociales desarrolladas en diversos países.
Hoy, los Heraldos del Evangelio mantienen presencia en numerosos países de América, Europa, Asia y África, donde desarrollan actividades de evangelización, formación religiosa, retiros espirituales, misiones, enseñanza de música y arte sacro, organización de eventos culturales y proyectos sociales.
Formación Internacional y Misión Sacerdotal
Los sacerdotes recién ordenados provienen de diversos países, como Brasil, Portugal, España, Argentina, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Perú y El Salvador, lo que refleja el carácter internacional de la institución y la diversidad de vocaciones que florecen en ella.
Durante varios años, los candidatos recibieron una intensa formación espiritual, pastoral y académica, preparándose para el ejercicio del sacerdocio. La misión de los sacerdotes de los Heraldos del Evangelio incluye la celebración de los sacramentos, la predicación, la formación de jóvenes y familias, así como el acompañamiento de las diversas obras apostólicas y sociales que mantiene la institución.
Ceremonia marcada por la solemnidad y la emoción

Tras la ordenación, los nuevos sacerdotes recibieron el saludo de los sacerdotes presentes, sus superiores y familiares, y dieron su primera bendición sacerdotal a los fieles, en un momento de gran emoción y recogimiento espiritual.
Obras sociales, culturales y evangelizadoras
A lo largo de su historia, los Heraldos del Evangelio han desarrollado numerosas iniciativas de carácter religioso, educativo, cultural y social. Entre sus actividades se encuentran las misiones evangelizadoras, la catequesis, los proyectos de formación juvenil, las bandas y coros, la educación musical, la asistencia a familias necesitadas y la promoción de actividades culturales y religiosas.
En diversas regiones, la institución mantiene proyectos sociales dirigidos a niños, adolescentes y familias en situación de pobreza y exclusión, además de colaborar con parroquias y diócesis en actividades pastorales, misioneras y formativas.
Un nuevo impulso para el apostolado
La ordenación de estos veintiséis nuevos sacerdotes representa un nuevo impulso para las actividades evangelizadoras de la institución, que continúa expandiendo su presencia y su labor en diferentes partes del mundo.
Más que una ceremonia, el evento representó la continuación de una trayectoria de crecimiento institucional, expansión internacional y fortalecimiento de sus actividades religiosas y sociales. Para los Heraldos del Evangelio, la ordenación sacerdotal de estos nuevos presbíteros marca el inicio de una nueva etapa de servicio a la Iglesia y a la sociedad. En un contexto de profundas transformaciones culturales y sociales, la formación de nuevos sacerdotes y el crecimiento de instituciones dedicadas a la evangelización y la formación espiritual son vistos por sus miembros como un signo de la vitalidad y la continuidad de la misión de la Iglesia en el mundo contemporáneo.
La ceremonia celebrada en Caieiras se inscribe así en la historia reciente de la institución como un nuevo hito en su desarrollo y creciente presencia.








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