Los detalles de la encuesta revelan matices significativos.

Catedral de San Patricio, Nueva York – Foto: Dana Andreaa Gheroghe / Unplash
Redacción (15/04/2026 09:38, Gaudium Press) Reporta la agencia Zenit la drástica caída del apoyo de los católicos a la administración Trump, apoyo que fue decisivo para su llegada al poder en el segundo mandato.
Efectivamente una reciente encuesta sugiere que este apoyo ya no se mantiene y que la guerra con Irán podría estar acelerando una realineación más profunda, marcada tanto por la inquietud moral como por el cálculo político.
Según la investigación realizada entre el 20 y el 23 de marzo por Shaw & Company Research y Beacon Research, el índice de aprobación de Trump entre los votantes católicos ha caído al 48%, con un 52% que expresa su desaprobación.
Cuando se va a los detalles, los datos son aún más significativos: solo el 23% aprueba firmemente su gestión, mientras que el 40% la desaprueba rotundamente. Con un margen de error de más o menos tres puntos porcentuales, las cifras apuntan a una clara erosión en comparación con el impulso electoral de 2024, cuando Trump obtuvo el 55 o 56% del voto católico, derrotando a Kamala Harris por un margen mayor de 12 puntos en el electorado católico. Ese resultado, en sí mismo, supuso una recuperación respecto a 2020, cuando los votantes católicos se dividieron casi por igual entre Trump (49%) y Joe Biden (50%).
Este descenso entre la población católico parece corresponder con un movimiento similar en el sentir nacional general. La misma encuesta sitúa el índice de aprobación general de Trump en tan solo el 41% entre el electorado general, con un 59% de desaprobación.
La caída de la favorabilidad entre el electorado católico, parece estar relacionada, aunque no solo con la promesa de Trump de evitar nuevos conflictos militares. Los datos sugieren que esta tensión no es meramente teórica. En el tema específico de Irán, solo el 40% de los católicos encuestados aprueba la gestión del conflicto por parte de Trump, mientras que el 60% la desaprueba.
Un patrón similar se observa en relación con el uso de la fuerza: el 45% apoya la acción militar contra Irán, pero una mayoría del 55% se opone. Al preguntarles sobre su efectividad, nuevamente el 45% cree que el enfoque militar está dando resultados, en comparación con el 55% que no lo cree.
Al mismo tiempo, la encuesta revela una perspectiva estratégica más compleja entre el electorado católico. Amplias mayorías continúan apoyando objetivos geopolíticos clave asociados con la confrontación. El 71% considera importante impedir que Irán adquiera armas nucleares, y la misma proporción subraya la importancia de salvaguardar el flujo de petróleo de la región. Un porcentaje aún mayor, el 73%, prioriza la reducción del apoyo iraní al terrorismo, mientras que el 61% favorece la promoción del cambio político dentro del país. Estas respuestas sugieren que el desacuerdo no radica en los fines, sino en los medios: los católicos parecen divididos en cuanto a los métodos militares, aunque coinciden en gran medida en los objetivos estratégicos.
Esta ambivalencia se refleja también en la percepción de seguridad. Solo el 39% cree que los ataques militares contra Irán harán que Estados Unidos sea más seguro, mientras que el 38% piensa que tendrán el efecto contrario y el 23% prevé poco impacto. Mientras tanto, la preocupación por las ambiciones nucleares de Irán sigue siendo generalizada: el 74% de los católicos expresa inquietud ante la posibilidad de que Teherán adquiera tales armas.





Deje su Comentario